En mayo de 1988 la compañía que suministraba gas manufacturado, tras su campaña “Abra las puertas a Gas Madrid”, inicia la reconversión de las instalaciones para reemplazar éste por gas natural. El cambio supone un calvario para los usuarios: se reproducen los cortes de gas, ninguna instalación soporta la prueba de estanqueidad y las fugas surgen en llaves, codos, soldaduras…
El momento de máxima tensión se produce cuando la mitad de la población de San Fernando se queda sin suministro. La AV Parque Henares promueve entonces una recogida de firmas, asambleas, pancartas,...Vecinos pinchan las ruedas de vehículos de la compañía.
El 26 de junio decenas de personas irrumpen en la sede de Gas Madrid, abriendo la puerta, cerrada a cal y canto, a empujones. Allí consignan las firmas que exigen que la empresa se haga cargo de las averías y de los gastos derivados de la conversión.
En abril de 1989 la compañía firma ese compromiso, lo que incluye la devolución del dinero a las comunidades que ya habían pagado las reparaciones.