En 2001 el Ayuntamiento de Leganés (PSOE-IU), con la excusa de aplicar la normativa de la Unión Europea, aprueba una tasa por la recogida de basuras, desconocida hasta el momento.
Como respuesta, las asociaciones vecinales convocan manifestaciones a las que acuden miles de personas con la consigna “impuestos sí, abusos no”. Durante 2002 y 2003 continúan las movilizaciones en demanda de una mesa de negociación para consensuar una nueva tasa y se presentan miles de denuncias ante los juzgados. La plataforma vecinal constituida para echar abajo el impuesto municipal gana varias sentencias.
En 2004 se formaliza una mesa de negociación con representantes del equipo de Gobierno y de la plataforma ciudadana, que después de tensos debates consiguen llegar a un acuerdo por el cual se rebaja la tasa de basura en un 40% para ese año y los tres siguientes.
En 2008 el nuevo equipo de Gobierno municipal, que sigue en manos de los mismos partidos, retira el polémico impuesto.