A principios de los 80 y ante la demanda del vecindario, la AV Parque Henares reclama al Colegio de Farmacéuticos una farmacia en este barrio, que no tiene ninguna. En 1983 la asociación convoca asambleas y recoge cientos de firmas. Un año después se concede un permiso a un farmacéutico, pero éste adquiere un local fuera de la zona, cerca del ambulatorio.
En 1985 se intensifica la campaña de la AV, que lleva la protesta a la sede del Colegio de Farmacéuticos, al que acusa de prácticas mafiosas. Ante la amenaza de ocupación del local, los vecinos consiguen el compromiso para la puesta en marcha de un establecimiento.
Debido a la demora de su apertura y en un acto simbólico, la entidad vecinal comienza a vender medicamentos los fines de semana, generando las iras del Colegio.
Finalmente, la Comunidad de Madrid concede la licencia a una farmacia, que abrirá sus puertas el 30 de marzo del año siguiente en Parque Henares. El vecindario lo celebra por todo lo alto. Hoy el barrio dispone de cuatro establecimientos farmacéuticos.