“De Madrid al aeropuerto 12 minutos. De Villaverde al metro, 45 minutos, y andando”. Esta era la “odisea” diaria que miles de vecinas y vecinos del distrito sufrían para llegar a Legazpi, el punto de conexión con el resto de la ciudad.
En pleno siglo XXI, Villaverde es el único distrito de la capital que no tiene metro.
Las asociaciones vecinales rechazan de plano el argumento del Gobierno regional, según el cual la ampliación del suburbano hasta esa zona no es rentable económicamente. Para el movimiento vecinal, la rentabilidad social justifica de sobra la inversión.
En 2002, las entidades ciudadanas intensifican las movilizaciones. Se suceden las manifestaciones, las recogidas de firmas... para pedir la llegada del metro. Las vecinas y vecinos llevan la reivindicación hasta la misma sede del Ejecutivo regional proyectando en plena Puerta del Sol la película “Nuestra aventura de coger el metro”.
El 21 de abril del 2007, el metro llega por fin a Villaverde Alto.