Los barrios y ciudades que conocemos poco tienen que ver con aquellos de hace 40 años. Aunque aún queda mucho por hacer y mejorar, hoy son mucho más habitables y democráticos, más humanos. Y eso se debe, en buena parte, a la acción incisiva de un movimiento que se ha ido transformando a la par que transformaba el territorio. Los siguientes puntos dan cuenta de esa historia, modesta y poco conocida, y de los temas y prioridades que, de manera transversal, constituyen un movimiento plural, interclasista e intergeneracional.