El proceso de remodelación de estos poblados de casitas bajas se inicia en 1986 al amparo del Decreto 100/1986. Con objeto de realizar un seguimiento más activo del mismo e implicar a los vecinos y vecinas en la confección no sólo de sus nuevas viviendas sino de su futuro barrio en 1995 se crea la AV La Unión de Fuencarral.
A iniciativa de la asociación vecinal se reproducen las movilizaciones para agilizar la ejecución de las distintas fases del proyecto y la entrega de las nuevas casas. La participación del vecindario de ambos poblados es importante.
La AV mantiene un pulso de un año con el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) para modificar el decreto que fija el número de habitaciones por vivienda adjudicada que se salda con la aceptación de la propuesta vecinal.
El proceso de remodelación en el Poblado B finaliza en 2007: todos sus vecinos y vecinas viven hoy en día en su casa nueva, a excepción de una decena de familias que mantiene un litigio con el IVIMA. Antes de que finalice 2009, todos los hogares del Poblado A residirán en sus nuevas viviendas.